Hoy vuelvo a escribir, y por ello debo pedir disculpas. No, no. Tú, gracioso, que piensas que pido disculpas por escribir, estás equivocado. Pido disculpas por todo lo contrario. Por haber tenido abandonado este espacio en el ciber mundo durante tanto tiempo.
1 operación, 24 puntos en la rodilla, 4 meses de rehabilitación y unos cuantos kilos de más han pasado desde mi último post, y la verdad es que lo he echado de menos.
Pero, ¿por qué vuelvo? ¿por qué este espacio vuelve a tener sentido en mi tiempo? pues sintiéndolo mucho por algunos la respuesta es fácil. Vuelvo porque lo necesito.
Tengo ganas de escribir, aunque posiblemente dentro de un tiempo vuelva a escribir un post parecido a este diciendo que vuelvo, por millonésima vez, más o menos, pero a día de hoy estoy decidido a cambiar esta dinámica y volver a intentarlo.
Sin mucho más que justificar de momento me despido esperado que alguno de los que pasabais por aquí a leer alguna de mis historias lo sigáis haciendo y aquellos que entráis simplemente porque el señor Google os da mi dirección cuando buscáis “Cortarse las venas”, de verdad, tan sólo fue un ensayo literario que no tengo ganas de llevar a la práctica y que espero que vosotros desechéis rápidamente la idea.
Nos leemos.

Publicar un comentario en la entrada